Startup branding

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El branding clásico no funciona en una startup. Al contrario, pensar en la marca genera un desvío de energía innecesario. Habiendo dicho esto aclaro que el branding sí ocupa todo porque todo construye la oferta de relación del nuevo producto, aún cuando tengamos un nombre y una identidad de marca todavía en beta.

De allí que es más importante que nunca pensar de modo sistémico ya que el producto, el líder y el equipo afectan la suerte del proyecto en forma directa, sin intermediarios (no hay donde esconderse). 

Si tuviera que elegir un factor determinante, más allá del producto, sería el del líder. Los casos de Ualá con Pierpaolo Barbieri, Haulani con Vicky Torterola y Háblalo con Mateo Salvatto son ejemplos en los que aparece con claridad el triple rol del líder como:

  • Capitán de equipo
  • Vocero de marca
  • Experto técnico

En primera instancia el líder tiene dos tareas ineludibles: mantener al equipo enfocado en el propósito que dio origen al proyecto, y sostener la dinámica que se necesita para ir cumpliendo los objetivos y las metas acordadas. 

En segunda instancia necesita ser consciente de que hasta que la organización no despegue y genere canales de relación “mediada” él es “la marca”. Guste al líder o no, él es el cuerpo y la voz de esta nueva marca que está naciendo y es crítico que “aparezca”.

Y finalmente el líder es el “experto” aún cuando en la práctica ese rol lo tenga alguien del equipo, por lo tanto, y más allá de todo, la expectativa del futuro consumidor es que acá hay “un único responsable” y es sin dudas el líder.

¿El líder tiene que ser mediático? En mi opinión es necesario que se prepare para eso porque todos buscamos al héroe y (cuando no todo sale bien) al responsable. Ser consciente de esto es el primer paso.

Por Tito Ávalos

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