Nada ni nadie nos lo va a exigir salvo nosotros mismos. Pero si queremos crecer, si queremos volvernos realmente útiles, o si simplemente queremos cumplir con nuestro propósito, una de las herramientas más necesarias va a ser el pensamiento, el súper poder que tenemos todos los seres humanos.
Después de muchos años de participar de proyectos y de confrontar con diversas experiencias encuentro imprescindible tres tipos de pensamiento: el creativo, el estratégico y el quirúrgico.
El pensamiento creativo es el que nos permite imaginar y hacer preguntas diferentes.
El pensamiento estratégico es el que nos ayuda elegir el camino crítico más adecuado.
El pensamiento quirúrgico es el que necesitamos para llevar a cabo las operaciones más complejas.
Todos somos buenos en alguna de estas dimensiones, el desafío es poder desarrollar bien las tres. No nos vuelve imbatibles pero sí inmensamente autónomos.

