La experiencia me dice que dado X es muy probable que ocurra Z, pero no estoy 100% seguro. Simplemente puedo decir que en el pasado eso ocurrió con tanta frecuencia que puedo arriesgar una suposición. Pero a decir verdad no es infalible (nada lo es) y nunca hay garantías de que algo ocurra sí o sí. El que lo promete es un atrevido y el que lo espera es un iluso.
Ahora bien ¿eso significa que no haya que arriesgarse? De ninguna manera, lo que significa es que hay que asegurarse de que el proceso sea lo más perfecto posible. Si avanzamos en un proceso previamente consensuado y preparado a consciencia es probable bajar mucho la cuota de incertidumbre. El proceso no garantiza el resultado pero orienta y ordena los esfuerzos.

