¿Cómo empezar, qué tomar en cuenta?
Para un emprendedor estas son preguntas claves y mi respuesta es casi siempre la misma: en primer lugar el producto, después el líder, luego el equipo y finalmente la marca. El orden es lógico pero no es obvio.
Sin producto no hay emprendimiento, mi sugerencia es ponerle todas las energías al producto hasta que comience a funcionar lo más aceptablemente posible. Lo digo porque la ansiedad a veces lleva a quemar etapas y esta es clave.
En segundo lugar el líder. Porque en escenarios de incertidumbre el líder es más necesario que nunca, sin liderazgo se pierde mucho tiempo y puede desviarse peligrosamente el rumbo.
En tercer lugar elijo el equipo, y me hago eco de lo que dice Peter Thiele: los equipos necesitan ser multidisciplinarios, sinérgicos y complementarios; y sobre todo de poca gente (6 ó 7 como máximo).
Y finalmente la marca ¿por qué? Porque la marca es la promesa que genera la expectativa, y eso es difícil saberlo hasta el final. La marca debería resolverse una vez que se entienda bien qué problemas soluciona el producto porque ahí el panorama va a ser más claro y vamos a poder asegurarnos de no sobreprometer o de quedarnos cortos.
Marca emprendedora
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