(7 reflexiones x si sirve)
Admiro (y envidio) la ética de trabajo de Manu Ginóbili, su disciplina, su convicción y tenacidad. ¿Le costará?. Supongo que sí, pero en mi imaginario “fluye”.
Yo en cambio necesito permanentes recordatorios, eso que Marshall Goldsmith define como “un contexto estructurado”, sino entro en modo difuso.
Por eso rescato esto que escribió Robin Sharma en su último libro. Son 7 recomendaciones. A mí me sirven, a lo mejor a vos también (traduzco y adapto):
1 Llegar temprano
2 Foco ante todo
3 Prometer de menos y entregar de más
4 Blindar la excelencia
5 Profundidad vs anécdota
6 Estar presente
7 Jugar al 100%
Clase Nº1: Si no llegás temprano estás tarde. ¿Consecuencias? Arrancás pidiendo disculpas (no está bueno). Es preferible llegar muy temprano (cosa que me sucede a menudo y es motivo de bullying de parte de mis socios) y hacer tiempo en un Starbucks.
Clase Nº2: Tener foco en el día no es fácil, pero creo que resolver un gran desafío por día (es una lucha) es una meta bastante virtuosa. Un razonamiento que ayuda mucho es: sobre estimamos lo que podemos hacer en una semana y subestimamos lo que podemos lograr en un año..
Clase Nº3: ¿La clave acá? “overdelivery”. Jamás falla entregar de más (el que puede fallar soy yo con mi recomendación pero eso es otra cosa). Suena anti-intuitivo pero dar la mayor cantidad de conocimiento de entrada construye una inmensa base de credibilidad para el resto del proyecto.
Clave Nº4: Somos el estándar que nos imponemos. ¿Puede una externalidad llevar a alguien a la excelencia aunque no se lo haya propuesto? Lo dudo. Levantar nuestro estándar sólo depende de nosotros. Siguiendo la metáfora conductual de Andy Freire: no hay lugar para la “víctima”, todo cae en manos del “protagonista”.
Clave Nº5: Lo efímero es el peor enemigo de lo profundo. ¿El lado positivo? En una cultura tan líquida el que va profundo, el que re pregunta, el que indaga buscando los principios “rectores” se vuelve inmensamente valioso y recompensado (a la larga).
Clave Nº6: Estar presente no es fácil y menos cuando saltan notificaciones anunciando lo que viene. Pero cuando no estamos 100% concentrados con lo que ocurre en ese momento se nota y del otro lado entienden que “estás pero no estás”, y no es justo que un cliente se quede con “gusto a poco”.
Clave Nº7: Cuando sos consultor siempre te la estás jugando al 100%. Pero ¿es el consultor la figura central? Yo creo que no, pero estoy convencido que tenemos responsabilidad de todo lo que pasa en cada reunión: el tema, el timing, el cierre, los próximos pasos, etcétera. Estamos en juego pero no somos los que salimos a la cancha.
¿Sigo estos 7 consejos? Mmmmmm, intento todos los días ser prolijo y metódico, pero a veces la realidad me saca del carril. No tengo el orden de Manu, pero soy como los hinchas de Racing: jamás pierdo la esperanza.

