No importa las promesas que hagamos, en ocasiones nuestro comportamiento nos juega en contra. En muchos casos el traspié se debe a falta de conocimiento o de cálculo. A veces lo que nos lleva por el mal camino es el contexto.
Un pedido en el momento equivocado puede ser tomado como una acusación, un ambiente placentero puede hacernos desistir del rigor de nuestra conducta estoica, un tema polémico puede convertirnos en un despiadado asesino de ideologías opuestas.
Una estrategia para evitar lo evitable es “pronosticar el momento”. Y para ello existen tres posibles acciones: anticipar, eludir y ajustar.
1 Anticipar. Si sabemos que vamos a estar en un contexto hostil podemos blindarnos emocionalmente de antemano como para pre-programar nuestras acciones.
2 Eludir. No todos los desafíos necesitan ser confrontados, algunos merecen ser eludidos (no negados) hasta que llegue el momento adecuado.
3 Ajustar. No siempre nuestra sinceridad es bienvenida, hay momentos en que es mejor medir el ambiente y cuidar el tono. La “Honestidad Brutal” es siempre violenta y la mayoría de las veces innecesaria porque todo sigue igual.
Inspirado en: “Triggers” de Marshall Goldsmith

