Muchísimos embriones de emprendedores manejan un cronograma suicida. Ilusionados por las anécdotas que circulan en las RRSS imaginan que el éxito necesita ser “ya mismo”, de lo contrario son un fracaso. Es muy importante que sepan que no hay nada, pero nada, más alejado de la realidad.
Innocent, GoPro, Mercado Libre (aunque no lo creamos fue una start up), María Magdalena, Haulani y miles de otros emprendimientos independientes (y no tanto) llevan muchos años (promedio 7 a 10) trabajando duro, iterando, descartando, arriesgando y a veces fracasando.
La gran pregunta es ¿cómo es que tienen tanta paciencia, como es que no se rinden? Porque no están en esto por la plata, están por el propósito.
Inspirado en: “Start with why” de Simon Sinek

